Las matemáticas en Infantil
¡Hola! Soy Mayelin, estudiante de Educación Infantil (EDI), y hoy quiero hablarte sobre el pensamiento lógico-matemático en la etapa infantil, un tema que hemos estado trabajando en la UF3 de Expresión y Comunicación.
A menudo pensamos en las matemáticas como números, sumas o fórmulas, pero en realidad, en Infantil se trabajan de forma transversal y muy conectadas a la vida cotidiana. Desde las primeras etapas, los niños y niñas desarrollan habilidades lógico-matemáticas a través del juego, el movimiento, la exploración del entorno y las rutinas diarias.
¿Por qué son importantes las matemáticas en Infantil?
Las matemáticas están presentes en todas partes: en el momento de repartir juguetes, al contar los pasos para llegar al parque o al ordenar cosas por tamaño o color. Jean Piaget, uno de los autores más conocidos en el desarrollo infantil, nos habla del pensamiento lógico como una construcción progresiva. Según él, el pensamiento lógico-matemático se construye a partir de la acción, es decir, del hacer.
Orientarse en el espacio
El desarrollo del pensamiento lógico-matemático empieza muy pronto, incluso en la etapa de lactantes. Cuando un bebé se arrastra o gatea, está explorando su entorno, descubriendo distancias, tamaños y posiciones. Se empieza así a construir la noción de espacio.
En niños y niñas de 1 a 2 años, actividades como subir y bajar escaleras, pasar por túneles, o esconderse detrás de un mueble favorecen esta orientación espacial.
Entre los 2 y 3 años, entrar y salir de lugares, seguir circuitos simples o jugar con cajas y construcciones son excelentes formas de estimular su percepción del espacio, del “dentro” y “fuera”, “arriba” y “abajo”, etc.
Clasificar, ordenar, comparar…
Además de orientarse en el espacio, los niños y niñas comienzan a desarrollar otras nociones matemáticas como la clasificación, la seriación y la comparación. María Montessori, otra figura clave en la educación infantil, defendía que el niño aprende con las manos, a través del uso de materiales concretos que permiten experimentar y descubrir.
Por ejemplo:
- Clasificar objetos por color, forma o tamaño.
- Ordenar cucharas de la más pequeña a la más grande.
- Comparar quién tiene más o menos piezas de un juego.
Estas actividades, aunque parezcan simples, sientan las bases del razonamiento matemático.
¿Y cómo lo trabajamos en el aula?
A través de juegos, canciones, cuentos, rutinas como poner la mesa o recoger materiales, y también mediante propuestas como:
- Juegos de conteo (contar los niños presentes, los pasos que damos…).
- Construcciones con bloques o piezas sueltas.
- Actividades de cocina (medir, verter, contar).
- Juegos con formas geométricas.
Para terminar…
El pensamiento lógico-matemático no es solo una “asignatura”, sino una forma de entender el mundo y es importante guiar al niño en todo este proceso.
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